La vida es corta, cierto. También es cierto que sólo hay una. Eso lo sabemos y lo escuchamos constantemente, pero ¿en realidad estamos haciendo algo por aprovecharla al máximo? ¿Cuántas veces te has sentido atrapado en un trabajo que no te aporta nada más que dinero?

Si la vida es tan corta, ¿por qué desperdiciarla trabajando en algo que no te llena? Claro está que todos tenemos cuentas por pagar y esta es una de las razones principales de por qué muchas personas no se atreven a emprender sus propios proyectos, a  poner en marcha sus propias ideas ni a tratar de lograr un cambio sustancial en sus vidas. Podríamos decir que esto es normal, es el miedo natural que te invade al pensar que puedes perder tu única entrada de dinero.  La clave está en que este miedo no te consuma al punto en que te deja paralizado, que te conformas con “lo que hay”. ¿Quién dice que mientras trabajas no puedes soñar con alguna idea que quieras poner en marcha?

No se trata de renunciar a tu trabajo y mandarlo todo a volar de repente. Se trata de empezar a identificar qué es lo que en realidad te apasiona (si es que aún no lo has hecho), de empezar a planificar cómo quieres que sea tu futuro y de empezar a crear en tu mente una visión, tu propia visión. Mientras estás trabajando nadie te impide que al regresar a tu casa, en vez de encender la televisión y ver “qué es lo que están dando”, te pongas a dedicarle una o dos horas al día a poner en papel tu proyecto. Hacer números, bocetar ideas, imaginarte posibilidades… cuando es algo que de verdad te gusta no te van a alcanzar las horas para todo esto. Vas a querer dar más de tí a medida que vayas desarrollando tus planes y cuando pase esto, te darás cuenta que has encontrado lo que verdaderamente te apasiona y ya no lo sentirás como un trabajo ni como una obligación, va a ser más bien algo que vas a querer hacer porque sabes que con eso te estás edificando tu propio futuro y lo mejor de todo; disfrutas el proceso.

“La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo has encontrado, sigue buscando. No desesperes. Como en el amor, sabrás cuando lo has encontrado”, dijo Steve Jobs en su famoso discurso de Stanford.

En estos tiempos, la creatividad manda y las posibilidades para alcanzar tus metas son infinitas. Hay tantos casos de personas que están haciendo lo que aman porque lo han construido ellos mismos. En nuestra sección de entrevistas puedes encontrar varios ejemplos. También puedes ver el ejemplo de este joven desde Inglaterra.
Mira ejemplos alrededor tuyo e inspírate, busca personas que compartan la misma visión que tú y rodeate de gente positiva

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Así que si te sorprendes varias veces al día mirando el reloj y contando el tiempo para poder salir corriendo de la oficina… estás en problemas. Cuando las cosas te motivan, cuando de verdad te apasionas por algo, la magia sucede; el tiempo se pasa volando y tu disfrutas cada minuto.

Si haces lo que te apasiona, ya ganaste.

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